Wadi Rum ejemplo de como se vive con muy poca agua

Uno de los desiertos más bellos del mundo es Wadi Rum, al Sur de Jordania. Wadi Rum significa “montaña alta”. Hace 400 millones de años, allí había un mar y todas las montañas de la actualidad fueron moldeadas por la erosión de la arena.

De hecho, el desierto Wadi Rum no está desierto. Aquí viven 6.000 personas, contando a los 2.000 beduinos. Los beduinos son nómadas con ganado.

En el desierto, el medio ambiente impone cierto estilo de vida. Hay que permanecer unidos, para ahorrar y compartir el agua.

Es increíble que un desierto pueda tener tantas plantas y animales. Un mundo despierta con la primera gota de agua o con el rocío. Esa lucha por la vida, sin agua, es impresionante.

La vida sin agua parece imposible. Sin embargo, millones de especies viven en esta tierra árida. Estas tierras áridas, todas diferentes, tienen el mismo nombre: desierto. En estas regiones, la lluvia es un fenómeno raro y el aire es muy seco. La temperatura puede llegar a 50 grados.

¿Cómo se vive con tan poca agua?

Ante todo, se debe recolectar toda la posible. La única oportunidad de las plantas para atrapar humedad es al alba, con el rocío. Es una bendición que aprovecha la mayoría de las criaturas vivientes.

Usando una técnica más eficiente, otros como algunos insectos juntan agua de la neblina. Se condensa sobre el cuerpo y cae directo a la boca.

Durante el resto del día, cuando el sol está en el cénit, la meta no es buscar agua, sino perder la mínima posible.

La mayoría de las plantas del desierto limitan el número y tamaño de sus hojas para ahorrar el preciado líquido. Y han desarrollado una capacidad fenomenal de almacenamiento. En un grupo de cactos puede haber cientos de litros de agua de reserva.

Es vital acumular humedad limitando su pérdida al mínimo. Los más afortunados son sorprendentemente adaptables. Con un cuerpo chato, se expone sólo la mitad al Sol. Protegida, la otra mitad se enfría rápidamente.

La vida de hoy en el desierto es precaria; pende de un hilo finísimo. Si se intensificara la sequía, ésta desaparecería.

En varias partes del mundo debido a la resequedad y mala explotación de la tierra, cerca de 600 millones de hectáreas, se están volviendo desérticas.

De los 800 millones de personas víctimas de la hambruna en el mundo, la mayoría vive en el cinturón seco.

Fuente: EARTH FROM ABOVE Defending Water Is Defending Life de Yann Arthus Bertrand.

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